jueves, 10 de enero de 2013

La subida de la leche, cómo evitar los "pechos de piedra"



Al poner a tu bebé al pecho inmediatamente después del nacimiento habrá desarrollado su reflejo de succión para tomar el calostro. Esta primera “leche”, muy rica en nutrientes, prótidos,lípidos, vitaminas y anticuerpos está presente hasta la subida de la leche. Aporta al recien nacido todos los elementos que necesita y favorece entre otros la expulsión de meconio, los residuos de la gestación y las primeras heces.

Cuando el bebé mama se estimulan los nervios del pezón. Estos nervios llevan la petición de leche a través de la columna vertebral de la madre a la hipófisis o pituitaria donde se producen la prolactina y la oxitocina, unas hormonas que fabrican la leche y la liberan a través de los pezones.
La prolactina estimula los pechos para que produzcan más leche y la oxitocina favorece las contracciones de los pequeños músculos que rodean los conductos de los pechos y los aprietan para expulsar la leche hacia las reservas que existen tras la aréola. Éstas son unas pequeñas dilataciones de los conductos, llamados senos galactóforos.

bebesymas.com
Ofreceremos el pecho al niño cada vez que dé muestras de querer mamar (despertarse, movimientos con la boca, movimientos de búsqueda con la cabeza, ruiditos, llevarse las manos a la boca). La lactancia materna a demanda no significa “cuando llore”, porque generalmente cuando el bebé llora de hambre ya lleva un rato pasando hambre.
El bebé no necesita nada más que la leche para recién nacido que obtiene mamando de su madre y no se deshidrata por tomar “sólo” calostro. Las fórmulas artificiales (antiguamente también se les daba Infusiones de manzanilla, sueros glucosados …)  llenarán rápidamente el pequeño estómago del bebé, impidiendo que tome el calostro. La lactancia debe ser exclusiva durante los seis primeros meses de vida.

A medida que los días pasan el tamaño del estómago del bebé va creciendo. El primer día, es del tamaño de una canica y su capacidad es de apenas  5 ml. A los tres días  tiene el tamaño de una canica grande (capacidad de 10 ml), y a los cinco días el de una pelota de ping-pong (capacidad de 30 ml).Conforme el estómago se agranda aumenta su capacidad, y en la misma proporción aumenta la cantidad de calostro producido en el pecho de la madre.

Entre los 2 y los 5 días postparto (en madres primíparas, un poco antes en multíparas) se produce lo que conocemos como “subida de la leche” (“bajada” en América latina), y los pechos se ponen muy tensos e inflamados, aumentan de temperatura y pezón y areola suelen estar más sensibles. Puede ser molesto, pero se alivia si se pone al niño a mamar a menudo para que los vacíe (en lactancias bien establecidas desde el principio, muchas mujeres no observan estos cambios tan drásticos) y, entre las tomas, se aplican toallas calientes o frías según la preferencia personal.
Más adelante, cuando la lactancia ya está establecida, en cada toma se puede notar una "subida de la leche" que es debida a la acción de la oxitocina. Se notará un pequeño hormigueo en los pechos cuando el bebé haya dado ya unas cuantas chupadas. Esto indica que la leche empieza a fluir (a veces sale un chorro fuerte y el bebé puede atragantarse).
La subida de la leche NO está causada por leche retenida en los pechos, sino que consiste en un aumento importante de la vascularización de las mamas, o sea un edema vascular. Si a esta inflamación se suma que se va produciendo leche y, por algún motivo, no se drena eficazmente, puede llegar a suceder  una ingurgitación patológica o plétora: Pechos piedra. El dolor es importante y la areola está tan tensa que el bebé no se puede agarrar bien.
La mayoría de ingurgitaciones patológicas se pueden prevenir  empezando a dar el pecho de forma  precoz tras el parto y asegurándonos que se produce un vaciado frecuente y efectivo  del pecho (esto podría no ocurrir por letargo del bebé, rigidez de horarios, separación, daño en el pecho, mala postura por dolor tras el parto, etc.).
Para asegurar un vaciado frecuente y efectivo  del pecho, lo mejor es:
Dar de mamar frecuentemente. Al aumentar el volumen de leche producido, es conveniente que el bebé mame frecuentemente
Cambiar la posición. Si hay zonas endurecidas por acumulación de leche, cambiaremos al bebé de postura durante la toma de manera que su mentón apunte a dichas zonas. Podemos ayudar al vaciado dando pequeños masajes circulares con la yema de los dedos en dichas zonas, y luego acompañando de masajes radiales desde la parte más externa del pecho hacia la areola. Masajearemos toda la superficie de la mama (ver masaje en extracción manual).
Comprobar que el bebé haga un buen agarre. Será indoloro y la boca del bebé no sólo cogerá el pezón, sino también parte de la areola. Si el agarre es doloroso (por grietas, mala postura, frenillo lingual, interferencias con chupetes o tetinas, etc.), la madre tiende a acortar la toma por lo que el pecho no se drena bien y aumenta la congestión. Si la mamá sola no puede encontrar un agarre indoloro, el apoyo familiar es importantísimo. Las asesoras de los grupos de apoyo pueden ayudar verificando  agarre y posición.
Intentar evitar en la medida de lo posible interferencias como chupetes o biberones
No utilices pezoneras (de silicona, destinados para proteger los pezones durante la toma). Dificultan la toma del pecho para el bebé.

Cumplir estos puntos también nos asegura que mientras llega la subida nuestro bebé tiene suficiente con el calostro que segregamos.

¿Cómo hacer frente a la ingurgitación?

Las Hojas de Col frias:

Está científicamente demostrado que la aplicación de hojas de col sobre el pecho ayuda a desinflamar las mamas. Colocaremos las hojas tal cual sobre las mamas dentro del sujetador,  previamente romperemos los nervios  de las hojas haciendo rodar por encima una botella o un rodillo. Tienen unas sustancias llamadas taninas que absorben el exceso de calor y desinflaman. Al cabo de un  rato la madre puede retirar las hojas que habrán quedado como cocidas y el pecho estará mucho mejor.

Puedes extraerte leche:

Si el pecho está muy tenso, extraer un poco de leche antes de la toma puede facilitar el agarre del niño al pecho, al disminuir la tensión y el llenado de la areola. Pero solo en caso de que el bebé no esté mamando eficazmente y tengas los pechos muy cargados, para aliviarte. No la tires, guárdala en la nevera para tu bebé y dáselo tras las tomas con una cucharilla o una tazita.
Para la extracción manual sigue los dibujos mostrados a continuación
1. Primero masajea todo alrededor el pecho por el que vas a comenzar  la extracción

albalactanciamaterna.org


2. Forma una “C” con dedo índice y pulgar y presiona hacia adentro (como intentando juntar los dedos) y hacia abajo (desde la posición inicial en los extremos del pecho hacia la areola pero termina la maniobra justo al llegar al borde de ésta). No es necesario ejercer mucha presión. Realiza movimientos repetitivos y ve cambiando la posición de los dedos para cubrir todo el area del pecho.
albalactanciamaterna.org

Si el pecho está tan tenso que no permite la extracción, aplicar  la:
- Técnica del drenaje linfático o presión inversa suavizante (PSI): Esta técnica es el mejor consejo que se le puede dar a una madre en esta situación. Consiste en un drenaje linfático con los dedos colocados rodeando el pezón tal como indica la imagen y presionando hacia la espalda durante unos tres minutos.

albalactanciamaterna.org


Al hacerlo probablemente comenzará a fluir leche, pero ese no es el único objetivo. El objetivo es que la areola quedará  totalmente blanda y el bebé será capaz entonces de mamar perfectamente y drenar la mama. Realizar antes de cada toma y siempre que tengamos la areola tan dura que no podamos hundir el dedo.

Puede ser normal tener algo de fiebre, menos de 38ºC y también es normal que mientras dure la subida, tengas los pechos blandos tras las tomas pero a los pocos minutos vuelvan a estar duros. Si tienes dolor y febrícula puedes tomar un análgesico (tipo paracetamol siguiendo las indicaciones) o consultar con tu médico para que te paute un antiinflamatorio. La mayoría son compatibles con la lactancia materna.

Con la ayuda y el apoyo apropiados, la madre puede limitarse a descansar y ocuparse de su bebé.

¿Qué no conviene hacer?

Aplicar frío: Puede hacer que se contraigan los conductos y la leche fluya peor  o puede provocar isquemia dolorosa en el pezón (falta de riego sanguíneo). Las hojas de col frescas sí están indicadas (explicado anteriormente).
No dar el pecho por las molestias de la inflamación. Esto sólo empeoraría el cuadro clínico, llevando a una ingurgitación patológica más complicada de tratar.
Vaciar en exceso. El pecho debe ser bien vaciado por el recién nacido. Si se vacía en exceso por la utilización de extractores además de por la propia succión, se corre el riesgo de sobreproducir (producir más de lo que el bebé puede consumir), lo que posteriormente puede conllevar otros problemas como congestión, obstrucciones o mastitis por vaciamiento incompleto.

Mitos relacionados

Con la cesárea se retrasa la subida de la leche

La subida de la leche se produce de manera natural tras el alumbramiento de la placenta, por la disminución drástica de las hormonas del embarazo (progesterona, lactógeno placentario) y el rápido aumento de prolactina y oxitocina. Por tanto, la cesárea en sí no retrasa la subida.
Son las intervenciones y las circunstancias derivadas las que sí pueden afectar:
La analgesia y anestesia administradas, ya que pasan a la sangre del bebé y hacen que durante las primeras 48 h-72 h esté muy aletargado.
La separación de la madre mientras a ésta la cosen.
La manipulación del bebé.
La administración de sueros y otros líquidos.
La utilización de chupetes y tetinas.

¿Y si no me sube la leche?

Normalmente las mamás empiezan a producir la leche materna durante el segundo trimestre del embarazo (varia ya que toda mujer y todo embarazo es diferente), normalmente alrededor del séptimo mes de embarazo puedes notar gotear colostro de tus pezones.

Los casos de “a mí no me subió la leche” pueden indicar:
Una subida moderada (sin aumento desmesurado del tamaño del pecho ni  de la presión o temperatura) que la madre no reconoció como tal.
Cirugía mamaria (por ejemplo reducción) que afectó a la cantidad de glándula mamaria.
Que a la madre se le han administrado fármacos inhibidores de la lactancia como la cabergolina (Dostinex) o derivados del ergot (Methergyn).
Fragmentos de placenta retenidos.
Una enfermedad de la madre diagnosticada o no, que interfiera en la producción láctea si no está bien tratada. Puede ser el caso del hipotiroidismo o el “síndrome de ovarios poliquísticos”. Ambas enfermedades bien diagnosticadas y tratadas permiten la lactancia materna.
El caso más habitual es el primero, en el que la madre no nota cambios que le hagan percibir la subida de leche. Pero si la madre menosprecia el valor del calostro, piensa que su pecho aún no está produciendo nada y administra otros líquidos, su hipotálamo deja de recibir la información de que debe producir prolactina y oxitocina, las hormonas de la leche… y rápidamente disminuirá su producción de leche.


En todo caso recuerda que el proceso dura unos tres días y luego todo vuelve a la normalidad, volverás a tener los pechos blandos y solo se endurecerán si pasan más horas de lo habitual en amamantar a tu bebé.
Lo más importante es tomarselo con calma, ponerte nerviosa sólo hará que le transmitas tu nerviosismo al bebé y la cosa se complique aún más. 

Recuerda que tienes grupos de apoyo y profesionales como nosotros dispuestos a ayudarte para que la alimentación de tu bebé cualquiera que sea la forma que has elegido para ello sea otra parte más de una experiencia alucinante. 







3 comentarios:

  1. Excelente artículo. Me identifiqué completamente.

    He estado buscando información al respecto ya que tuve gemelos mediante cesárea y tengo implantes mamarios. Como mis bebés fueron prematuros, me aconsejaron pegarmelos no mas de 5 min. Para no quitarles la poca fuerza que tienen y que pudieran continuar alimentándose con formula.
    La leche efectivamente no me bajaba,me estaba desesperando y pensé que mi cirugía era la probable responsable del problema. Aforunadamente, sí se puso duro mi busto alrededor del 5to día y aunque muy poca, me ha estado saliendo aunque uso la asistencia de un extractor porque mis bebés aun son muy débiles. Estoy viendo un pequeño aumento del volumen y espero llegar a el nivel que mis bebés requieren.

    ResponderEliminar
  2. Excelente artículo. Me identifiqué completamente.

    He estado buscando información al respecto ya que tuve gemelos mediante cesárea y tengo implantes mamarios. Como mis bebés fueron prematuros, me aconsejaron pegarmelos no mas de 5 min. Para no quitarles la poca fuerza que tienen y que pudieran continuar alimentándose con formula.
    La leche efectivamente no me bajaba,me estaba desesperando y pensé que mi cirugía era la probable responsable del problema. Aforunadamente, sí se puso duro mi busto alrededor del 5to día y aunque muy poca, me ha estado saliendo aunque uso la asistencia de un extractor porque mis bebés aun son muy débiles. Estoy viendo un pequeño aumento del volumen y espero llegar a el nivel que mis bebés requieren.

    ResponderEliminar
  3. Es mi 4to bebé y hoy me subió la leche y mis pechos son grandes ahora están enormes duros y me.duelen mi bebé toma bien pero no vacía mis pechos. No se que hacer para vaciar sin aumentar el volumen que mi bebé necesita. Tengo extractor pero después de leer esto no quiero usar por miedo a aumentsr la produccion no se que hacer.me duelen y se que puede empeorar me preocupa mucho. Gracias

    ResponderEliminar