lunes, 18 de noviembre de 2013

Problemas con la comida en el embarazo

es.123rf.com
El objetivo de llevar un control alimenticio y aumentar de peso razonablemente corresponde a reducir al máximo riesgos como la diabetes en madre e hijo, complicaciones en el parto, estrías, deformaciones en la columna vertebral o malestar general debido al sobrepeso.

Una alimentacion equilibrada evitará ciertos males que se agravan durante la gestación, tales como la fatiga, el estreñimiento, el sobrepeso, la anemia, la descalcificación, etc.

Tan importante como seguir una dieta equilibrada para que tu bebé se desarrolle adecuadamente es que evites ciertos alimentos que, a veces, pueden ser portadores de enfermedades potencialmente nocivas durante la gestación, así como otros cuyos contenidos nutricionales no son los adecuados para el feto.
Es esencial que desde que sepas que estás embarazada vigiles lo que comes, “ya que cualquier sustancia que se encuentre en la sangre de la madre, independientemente de la edad gestacional, pasará al embrión y al feto, aunque al principio sea por un mecanismo de absorción celular”.

Tampoco debes olvidar que las intoxicaciones por alimentos en mal estado no son nada recomendables en la gestante, y aunque no tienen por qué atravesar la barrera placentaria, el hecho de que sufras un cuadro con fiebre alta, vómitos, diarrea y deshidratación puede resultar delicado.

Recordad, el embarazo es un acto de compartir, y más en el tema de la nutrición. No podéis controlar los genes pero sí lo que coméis o bebéis durante los 9 meses en los que se está formando vuestro bebé, de eso dependerá gran parte de su desarrollo físico y mental, de ahí la importancia de la alimentación durante el embarazo

Los problemas del pescado 
El pescado es fundamental en la dieta de la embarazada, ya que es fuente de Yodo y omega 3, dos elementos imprescindibles para el feto.
Pero debemos tener cuidado con algunos de ellos. Las embarazadas deben abstenerse de comer atún rojo (suele ser el fresco fileteado), tiburón, pez espada y emperador, ya que los niveles de mercurio de estos pescados son muy elevados y pueden afectar el sistema nervioso del bebé. Si estáis planeando un embarazo también deberíais evitarlos.
Este metal no desaparece cuando se cocina y es tóxico para el embrión. Opta por el atún en lata de especies pequeñas (reflejado en las etiquetas como atún claro) o, mejor todavía, por sardinas, caballa pequeña o arenque en lata, ricos en Omega 3 y que por su tamaño no acumulan mercurio.
No es recomendable consumir pescado, ni marisco crudo o poco cocinado (sushi, ceviche, boquerones en vinagre, marinados, ahumados…), ya que se pueden contraer infecciones o intoxicaciones como el Anisakis.  El Anisakis aunque no afecta al feto, a ti te puede producir un cuadro gastrointestinal severo y reacciones alérgicas.
El pescado más seguro es el congelado (las larvas mueren a -20ºC  en 24h o cocinándolo a 60ºC durante 10 minutos).
Los pescados que más comúnmente contienen Anisakis son el salmón, la sardina, el boquerón, el arenque, el bacalao, el calamar, el abadejo, la merluza, la caballa, el jurel y el bonito.

La Vitamina A
Se recomienda no comer alimentos con alto contenido en vitamina A, como el hígado, en los tres primeros meses de gestación.
Las vísceras son una fuente importante de colesterol y grasas saturadas. En el embarazo debéis evitarlas especialmente, ya que contienen mucha cantidad de vitamina A (sobre todo el hígado). Tenemos reservas de vitamina A, ya que se almacena en el hígado y el tejido graso, por eso tenemos que procurar no hacer un abuso de esta vitamina en el embarazo (cuidado también con los suplementos vitamínicos).
Un exceso de vitamina A puede producir abortos, malformaciones de cara y cráneo, alteraciones del sistema nervioso y del timo y anomalías cardiacas.

La listeriosis 
La listeriosis es una infección que se puede producir si se comen alimentos contaminados con Listeria (puede crecer en temperaturas de refrigeración). La listeriosis no suele afectar gravemente a la embarazada, pero si a su bebé (entre otros problemas, meningitis e  infecciones sanguíneas).
La listeria es una bacteria muy peligrosa: la misma ha sido la responsable de cerca de 2.500 enfermedades y de hasta 500 muertes por año. Varias investigaciones han afirmado que el 30% de dichas muertes involucró a mujeres embarazadas y a sus fetos.
La listeriosis es una enfermedad que puede provocar abortos espontáneos y partos prematuros. Para evitar riesgos hay que seguir una serie de pautas:

  • La carne y el pescado deben estar bien cocinados (no crudos ni poco hechos), evita los pescados y mariscos ahumados, marinados o crudos.
  • Se deben recalentar las sobras hasta que salga humo.
  • Evitad los embutidos crudos (a no ser que los congeléis a 20ºC durante 24h) y patés (no hay problema en patés enlatados pero no artesanos).
  • No tomar leche o quesos sin pasteurizar. Vigilad sobre todo los embutidos y los quesos “artesanales” y leed las etiquetas (debe poner “Queso hecho con leche pasteurizada”).
  • Evitad los quesos azules (Roquefort, Cabrales…) y los cremosos (Camembert, Brie…). Los quesos más seguros son los duros (parmesano, Cheddar…). 
  • No debes preocuparte por tomar queso fundido, ya que la listeria no aguanta el calor.
  • Quesos blandos. Consume los que vienen empaquetados y mira la etiqueta para asegurarte de que están pasteurizados. Con el resto de quesos acuérdate de quitar la corteza, donde se acumulan los posibles agentes patógenos.
  • Evitad el cruce entre alimentos crudos y cocinados (no manipularlos al mismo tiempo).
  • Lavad y pelad bien todas las frutas y verduras que vayáis a consumir. Si no las podéis pelar (fresas, ensalada…), las debéis poner 5 min. en remojo con agua y unas gotitas de lejía apta para uso alimentario, después aclarad bien.
  • Evitad los germinados (brotes de soja…).
  • Las salchichas de Frankfurt aunque estén cocidas deben recalentarse hasta emitir vapor.
  • Patés caseros. No están pasteurizados, así que pueden contagiar la listeriosis; evítalos fuera de casa y cuando los compres, escoge los empaquetados. Sobre todo, no abuses del paté de hígado, por su alto contenido en vitamina A. Aunque tendrías que consumir altas cantidades para que sufrieras una hipervitaminosis, siempre lo puedes sustituir por patés de jamón o pollo.

La Toxoplasmosis 
La toxoplasmosis es causada por el toxoplasma, un parásito que puede estar en la carne cruda, en la verdura o fruta mal lavada y los excrementos de los gatos. El parásito responsable de la toxoplasmosis se desarrolla en los animales que comen hierba, contaminada por las heces de gatos, y permanece en la carne cruda.
En la analítica del primer trimestre os harán la prueba de la toxoplasmosis, si os sale positiva, no debéis preocuparos, pero si sale negativa tenéis que tomar ciertas precauciones:

  • Prescindid de los embutidos que no han sido cocinados (sobre todo artesanales).Si quieres darte un capricho, puedes consumir el embutido después de cocinarlo (por ejemplo, el chorizo de unas lentejas). La congelación del embutido sólo acaba con el toxoplasma si se realiza a partir de -180ºC, para lo que es necesario un congelador industrial; los de casa no alcanzan temperaturas inferiores a -30ºC.
  • No comáis carne cruda (carpaccios, steak tartare…) ni poco hecha. Además es necesario lavarse bien las manos y cepillarse las uñas después de manipular la carne. 
  • Hamburguesas. Ésta es una de las ocasiones en las que se puede recomendar una hamburguesa de una multinacional de comida rápida: la razón es que en estas cadenas la carne se cocina a más de 80ºC, destruyendo cualquier posible parásito. Si la pides en un restaurante convencional deberás asegurarte de que está muy bien pasada.
  • No comáis huevos crudos, deben estar bien hechos (cuidado con la yema de los huevos fritos).
  • Si tenéis gato evitad limpiar su cajón.
  • Pelad, lavad y/o desinfectad frutas y verduras que vayáis a consumir crudas ya que han podido estar en contacto con tierra abonada con excrementos portadores del parásito.
  • Gazpacho o salmorejo. Y en general cualquier sopa fría cuyos ingredientes se consumen crudos, debes evitar tomarlas fuera de casa, ya que no sabes cómo están de limpias las verduras que se han utilizado en su elaboración. Si te apetece una crema fría, opta por una vichyssoise, que una vez cocinada se puede servir de la nevera.
  • Ensaladas. En casa, sin problemas, pero mejor no las tomes en restaurantes, ya que pueden trasmitir salmonella, e-coli y toxoplasma si están infectadas y no se lavan bien (sumergiéndolas durante 10 minutos en agua con lejía para alimentos y aclarándolas al chorro). Y ten en cuenta que los cogollos son difíciles de limpiar. Si aun así te apetece una ensalada, pide una de tomate con cebolla y pela los tomates. Las ensaladas preparadas y los productos gourmet envasados pueden contener bacterias.

La Salmonelosis
La Salmonelosis es una infección gastrointestinal producida por la bacteria Salmonella . Para evitarla:

  • Mantened los huevos refrigerados hasta el momento de comerlos.
  • Desechad los huevos rotos o sucios de excrementos.
  • Evitad las salsas que utilizan huevos crudos en su preparación (Holandesa, mayonesa casera, algunas salsas César…).
  • Evitad comer carne poco hecha y lavad y desinfectad frutas y verduras que se vayan a consumir crudas.
  • Evitad  las cremas o postres hechos con huevo crudo como el tiramisú. Toma los que se venden en los supermercados y están pasteurizados o utilizan huevina. Estos postres fuera de casa deben ser sustituidos por lácteos industriales.


¿Qué más debéis evitar o moderar en vuestra alimentación durante el embarazo?

La Cafeina
Algunos estudios han demostrado que un consumo superior a 300mg de cafeína (tres tazas de café o seis de té diarias) está relacionado con el riesgo de aborto.
Cuidado también con el chocolate y las bebidas de cola. Mejor optar por cafés descafeinados y bebidas sin cafeína.

Los edulcorantes
Puede aumentar el riesgo de parto prematuro. Se debe evitar la sacarina. Este edulcorante atraviesa la placenta y aunque en pequeñas dosis no tiene efectos nocivos sobre el feto, es mejor que si tienes problema de peso lo sustituyas por el aspartamo (contraindicado si padeces fenilcetonuria) o la fructosa, que es natural como el azúcar, pero que al endulzar más, se precisa en menor cantidad. El xilitol, sorbitol y manitol que se utilizan en chicles y caramelos sin azúcar no están contraindicados, pero si tomas demasiados pueden producirte diarrea y en las últimas semanas de gestación esto podría desencadenar alguna que otra contracción.
Tened en cuenta que los refrescos llevan una cantidad importante de edulcorantes. Es mejor evitarlos.

Alcohol 
No hay nivel seguro de alcohol en el embarazo, así que se aconseja no beber nada. Es perjudicial sobretodo en el primer trimestre que es cuando el cerebro del feto está en pleno desarrollo, pero en el segundo y tercer trimestre el sistema nervioso del bebé también puede quedar dañado. El síndrome alcohólico fetal tiene graves consecuencias físicas y psíquicas para el bebé.

Agua tónica
Esta bebida contiene quinina y está desaconsejada durante la gestación, ya que si se ingiere en grandes dosis puede ser nociva para el feto. Si te apetece algo fresco y con burbujas, bebe agua con gas, hielo y limón; pero no abuses, ya que puede producirte gases.

Helados
A la hora de tomar los elaborados con una base láctea, asegúrate de que durante su conservación no se ha roto la cadena del frío (si ocurre podrían producir gastroenteritis). Lo mejor es que fuera de casa optes por los polos de hielo.

La dieta vegetariana estricta
Es difícil con una alimentación a base de una dieta puramente vegetariana aportar  la cantidad adecuada de proteínas, vitamina B12, calcio, hierro y zinc. Es por eso que los médicos desaconsejan una dieta estrictamente vegetariana durante el embarazo.

Hidratos de carbono pobres o refinados
Evita el azúcar y productos de harina blanca. Intenta reemplazarlos con productos de más calidad, carbohidratos como las patatas, el pan integral, y la pasta y el arroz integral.

Consejos Prácticos para la Preparación de Algunos Alimentos
Aunque no parezca importante, la preparación de los alimentos necesita ser llevada a cabo apropiadamente; ya que una preparación descuidada podría dar lugar a la aparición de infecciones o de enfermedades. Por esta razón, a continuación enumeramos algunos consejos prácticos sobre cómo manejarse adecuadamente en la cocina:

  • Evita comprar o utilizar alimentos que provengan de latas o de jarros abollados, o los que no hagan el clásico sonido de cerrado al vacío cuando los abras.
  • Descongela por completo los alimentos antes de cocinarlos, especialmente las carnes; es muy importante que descongeles los alimentos en la nevera o en una bolsa plástica sumergida en agua fría y que nunca deje que los alimentos se descongelen a temperatura ambiente.
  • Nunca vuelvas a congelar ningún alimento que haya sido descongelado previamente.
  • Recalienta la comida sólo por una vez, despues de haberla recalentado tira los sobrantes a la basura.
  • Cuando vayas al supermercado a comprar comida, evita comprar pescado, carne y huevos que no esten debidamente refrigerados o mantenidos en contenedores o bandejas con hielo.
  • Lavate las manos siempre que vayas a cocinar y después de haber tocado alimentos crudos.
  • Manten una buena higiene de tablas de cocina, trapos y bayetas ya que son un foco de infección.
  • Refrigerar o congelar los alimentos después de la compra lo antes posible.
  • Nunca dejar los alimentos más de 2h sin refrigeración.
  • Evita contaminar los alimentos, mezclando unos con otros.
  • Lava cuidadosamente los vegetales crudos, ya que los vegetales que no esten apropiadamente lavados podrían estar contaminados y ser portadores de toxoplasmosis. 


Hacer régimen/ayunar durante el embarazo
Aunque se recomienda evitar una subida de peso excesiva durante el embarazo, tampoco se debe de hacer régimen.
Estando embarazada es el momento menos indicado para despojarse de los kilos de más que ya se tenían antes de que se produjera el embarazo: La mayoría de las dietas para adelgazar no contienen el suficiente valor nutritivo que es necesario para el correcto desarrollo del bebé.
Lo importante en estos momentos es suministrar al cuerpo las vitaminas, proteínas y minerales indispensables. Recomendable es la ingesta de mucha fruta y verdura, acompañada de productos lácteos y pan/pasta preferiblemente integral, en menor cantidades carnes rojas y pescados. Debes de tener en cuenta beber por lo menos 2 litros de agua al día.
Nos consta que durante el embarazo es difícil controlar la alimentación, debido a que, consciente o inconscientemente, solemos cambiar nuestro hábitos alimenticios. Nos apetece otro tipo de cosas y comemos de manera más desordenada. Sobretodo hacia finales del embarazo, cuando debido a la presión que ejerce el bebé sobre el estómago no podemos ingerir la comida en las porciones acostumbradas, es importante no ayunar sino comer más a menudo pero en menores cantidades.

Comer por dos
Durante el embarazo muchas mujeres experimentan por primera vez ataques de hambre, los cuales aparecen cada dos o tres horas, en algunas embarazadas incluso cada hora.
Probablemente habrás oído a menudo que es normal y aconsejable comer más durante el embarazo porque se debe de “comer por dos“. No hagais caso a esta creencia popular. Una subida de peso excesiva en la madre puede aumentar el riesgo de diabetes gestacional y de hipertensión gestacional. Lo que una embarazada debe de tener en cuenta es cuidar su dieta, proporcionando la cantidad adecuada de proteínas (preferiblemente de procedencia láctea o de carnes blancas) vitaminas y minerales y sobre todo tener en cuenta reducir el consumo de azúcar y de grasas.
Durante el embarazo, el metabolismo de la mujer cambia, muchas mujeres durante el embarazo tienen la sensación que su cuerpo “almacena“ kilos. Ciertamente, durante el embarazo la síntesis del azúcar se ralentiza y como reacción, el organismo fabrica más insulina. Los resultados se muestran en un aumento de apetito por lo dulce y una acumulación de masa grasa.
Nuestro consejo para saciar las ganas de dulce: Come frutas secas, tales como uvas pasas, ciruelas secas, dátiles, etc. La fructosa contenida en éstas saciará tu apetito de azúcar y no elevará excesivamente los niveles de azúcar en la sangre. Otra solución es masticar chicle sin azúcar. Hoy en día existen muchas marcas con sabores frutales y refrescantes.

6 comentarios:

  1. Muchas gracias por tu entrada.
    Estoy embarazada de 30 semanas. La semana pasada, estando de viaje, comí tintorera (tiburón). En la carta ponía otro pescado, pero cuando me lo sirvieron no me atreví a pedir que me lo cambiaran y lo comí. Eran dos rodajas.
    ¿Tengo que tener alguna precaución? Por ejemplo, ¿no comer más pescado en un tiempo para desintoxicarme? ¿Puede haber pasado algo? La verdad es que en casa no suelo comer pescados como emperador o tintorera y procuraré que no vuelva a pasar en lo que queda de embarazo.
    Gracias

    ResponderEliminar
  2. Hola, estoy acostumbrada a lavar la fruta y comerla con piel ¿Esto es posible en embarazo? Tengo dudas de si a pesar de ser adecuadamente lavada debe ser también pelada si o si.

    ResponderEliminar
  3. Hola Ana, en principio si lavas bien la fruta no hay problema en que la comas con piel

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, lavo primero con un cepillo, y luego uso amukina. Me gustan las propiedades que aporta la piel de la fruta. Otras verduras como el calabacín también las dejo con piel, con el mismo lavado.

      Eliminar
  4. Buena las pautas de COMIDA PARA EMBARAZADA yo os traigo 10 comidas para la mujer embarazada solo DALE CLIK AQUÍ PARA VER LOS 10 ALIMENTOS PARA COMER DURANTE EL EMBARAZO

    ResponderEliminar
  5. Hola se puede tomar salsa cesar comprada en supermecado tengo 9 semanas y no se si puedo tomarla ya que lleva huevo y otro tipos de ingredientes gracias

    ResponderEliminar